
Carolina Marcone presenta Efecto Polilla, un libro que nace de su recorrido personal y profesional acompañando a líderes, equipos y organizaciones en procesos de transformación profunda. Inspirado en la metáfora de las polillas que buscan la luz en medio de la oscuridad, este libro invita a mirar el trabajo y la vida desde un lugar más consciente, auténtico y conectado con lo que somos.
Con una propuesta que une el mundo emocional con el organizacional, la autora plantea que cada persona tiene un talento único que merece ser descubierto, potenciado y puesto al servicio de un propósito mayor. A través de herramientas concretas y metodologías propias como GlocalQ y Talento Único, Efecto Polilla ofrece una guía para quienes están buscando nuevas formas de liderar, emprender o simplemente habitar el trabajo con más sentido. Una lectura especialmente valiosa para mujeres que hoy se sienten en búsqueda, que quieren cambiar la manera en que se relacionan con el trabajo y que están listas para dejar atrás el piloto automático y comenzar a brillar desde su verdadera luz. Sobre esto y más, conversamos con Carolina:
– Tu libro se llama “Efecto Polilla”, un nombre muy evocador. ¿De dónde nace esa metáfora y qué representa para ti?
Este nombre nace una noche con tres polillas que llegaron a invadirme mientras escribía. Eso despertó en mi la curiosidad y decidí buscar su significado espiritual en internet. Para mi sorpresa descubrí que tenemos más en común con la polilla que con la mariposa. Las polillas son las mayores polinizadoras porque viajan hacia la luna en la noche y se pierden con las luces falsas, igual que nosotros. Y cada persona tiene algo único que polinizar y mientras menos nos distraemos en lo que no es, más polinizamos desde nuestra verdadera naturaleza, este libro es mi efecto polilla, es mi sueño de polinización, mi experiencia y aprendizaje al servicio de las personas y las organizaciones. Así como cada persona tiene el suyo.
– ¿Qué te llevó personalmente a escribir este libro? ¿Hubo un “clic” o fue un proceso?
Darme cuenta de que los procesos de transformación no funcionan porque se pierden en lo humano o en el negocio, me hizo reflexionar y ver que faltaba algo que integrara ambos mundos. Hay mucha información que existe pero que no llega a las personas claves. Quise hacer algo más simple y efectivo para ayudar a las personas y organizaciones en sus procesos de crecimiento, que es la clave. Lo que no crece, muere. Y si se hace con sentido, orden y claridad es más fácil y gratificante.
-Hablas de construir organizaciones más humanas y conscientes. ¿Qué significa eso concretamente? ¿Cómo se ve en la práctica?
Primero, la clave es tener un propósito evolutivo en el centro. Es decir, algo que realmente explique por qué existe la organización y el rol que viene a cumplir. Segundo, valores que se vivan, no sirven lindas decoraciones, se necesitan conductas específicas que marquen el cómo hacemos lo que hacemos. Tercero, los líderes, si no rompemos la brecha que existe de información y sentido entre los directores, gerentes y jefes, estamos perdidos. Es necesario un relato común. Cuarto, medir…toda organización necesita métricas y roles claros para saber si lo que estamos haciendo genera resultados y si las personas están en el lugar correcto. Y quinto, las dinámicas; si las métricas no se miran, si los equipos no se reúnen, si no existen ritos que marcan tu espíritu organizacional es muy difícil y desgastante alcanzar los resultados.
-En el libro presentas dos metodologías propias. ¿Podrías contarnos brevemente de qué se trata GlocalQ?
GlocalQ es una meta-metodología, es decir un conjunto de distintas herramientas y métodos de management validadas y experimentadas por mí que al estar puestas de una forma estructurada se logra ayudar a los líderes a crear una organización en bienestar y equipos comprometidos y autónomos.
-Y la metodología del Talento Único, ¿cómo ayuda a las personas en lo individual?
Muchos sufren el síndrome del impostor, esto ocurre porque todos hacemos las cosas de una forma única desde que nacemos. Nunca lo aprendimos, por ende, el acto de conciencia, darse cuenta del gran valor en lo que hacemos no lo vemos con claridad y entramos en dinámicas de ego que poco y nada nos ayudan a explotar nuestras habilidades y terminamos sintiendo que no encajamos o desconocemos nuestra razón de ser y no percibimos el gran valor que tenemos. Esto es Talento Único, darte cuenta de eso que siempre has hecho de manera natural y hacerlo conscientemente para aumentar tu impacto (polinizacion).
-Suena muy inspirador. ¿Cómo crees que podemos empezar a hacer ese cambio desde adentro, incluso si no estamos en un rol de liderazgo?
Todas y todos somos líderes, queramos o no, estamos permanentemente en conversaciones y somos un ejemplo para todos quienes nos miran, y el principal líder somos nosotros mismos. No podemos hacernos los locos ni conformarnos, ser líder no es solo tener personas a cargo y hacer cualquier cosa que hagas con convicción y espíritu de servicio.
-Muchas personas hoy se sienten desconectadas de su trabajo. ¿Qué primeros pasos recomiendas para reconectar con el propósito?
Leer mi libro, los últimos dos capítulos al menos. También subí el curso de Talento Único a mi YouTube de manera gratuita. Yo puse a disposición mi camino, todo lo que he aprendido en mi propia búsqueda y ayudando a otros para que salgamos del paradigma de ser esclavo de las circunstancias y de nosotros mismos, y comencemos a crear algo distinto. Partiendo con darle un sentido, que no puede ser solo tu familia, no queremos que nuestros hijos carguen con nosotros ni con nuestras renuncias, queremos enseñarles a ir por ellos, y eso lo aprenden cuando te ven a ti creer en ti e ir por ti de una forma responsable y con sentido.
– ¿Según tu experiencia quienes están más disponibles a revisar su forma de trabajar? Hombres, mujeres, jefaturas, mandos medios…
He trabajado con dueños de negocios y con personas en cargos más administrativos, hombres y mujeres. Lo que veo es que existe un vacío, unas ganas de darle un mayor sentido a lo que hacemos, a mejorar las forma en las que nos relacionamos y a hacer que las cosas pasen, materializar sueños.
– ¿Qué te inspira hoy?
Escalar la industria de la conciencia, ayudar a que muchos, miles de organizaciones y personas se atrevan a tomar su rol en el mundo y hacer lo que vinieron a hacer.
-Y por último, ¿qué te gustaría decirle a las lectoras de Zancada que están en un proceso de cambio o búsqueda personal?
Que aprendan a escucharse, al final yo siempre he creído que el mejor coach no es el que se lleva los premios. Las respuestas no están afuera, yo comparto lo que a mí me sirvió y lo que he aprendido en mis muchos estudios, cada uno debe encontrar lo que le haga sentido. Bueno y yo tengo un dicho: todas las respuestas están en los libros. Siempre en algún libro encontrarás una experiencia de un otro que te puede servir y ahí está mi aporte. Yo desde hace muchos años cuando me siento perdida, voy a mi biblioteca y abro un libro al azar para encontrar orientación. Tenemos que encontrar la forma de escuchar a nuestro guía interior.
