
Cuando pensamos en protector solar, muchas veces lo asociamos a las vacaciones, la playa o los días de calor, pero a estas alturas debemos saber ya que no es así. Los dermatólogos insisten en que la exposición al sol ocurre durante todo el año y que la piel va acumulando ese daño silenciosamente, incluso cuando está nublado.
En el marco del Mes Mundial del Melanoma, la marca dermatológica ISDIN busca reforzar una idea simple pero importante: la fotoprotección diaria es una de las herramientas más efectivas para prevenir el cáncer de piel.
Las cifras preocupan. Según datos del Departamento de Estadísticas e Información en Salud (DEIS), más de 4.600 personas murieron por cáncer de piel en Chile durante la última década, y se estima que 1 de cada 10 chilenos desarrollará esta enfermedad a lo largo de su vida.
El melanoma es el tipo de cáncer de piel más agresivo. Se origina en los melanocitos, las células que producen melanina, y suele estar relacionado con la exposición acumulada a la radiación ultravioleta. Aunque es menos frecuente que otros cánceres cutáneos, concentra la mayoría de las muertes asociadas a esta enfermedad.

Según explica el doctor David Godoy, jefe de Dermato-Oncología de FALP, una de sus particularidades es que puede aparecer incluso en zonas poco visibles o no expuestas al sol, como la planta de los pies o debajo de las uñas. Por eso, además del uso diario de protector solar, recomienda realizar autoexámenes periódicos y consultar al dermatólogo ante cualquier cambio sospechoso en lunares o manchas.
Los especialistas recomiendan usar protector solar FPS 30 o superior todos los días, reaplicarlo cuando exista exposición prolongada y complementar la protección con sombreros, lentes con filtro UV y ropa adecuada.
Porque la prevención no empieza en verano. Empieza hoy, con hábitos simples que pueden marcar una diferencia importante en la salud futura de nuestra piel.

