
De Estación Mapocho a los Latin GRAMMY: “Raíces y Alas” inicia su camino internacional, porque más de 5.500 personas fueron testigos de un momento poco habitual en la escena clásica chilena: el estreno de Raíces y Alas, la obra del compositor chileno Sebastián Errázuriz, que ahora inicia su camino hacia los Latin GRAMMY.
Presentada oficialmente ante la Academia Latina de la Grabación, la pieza nace como conmemoración de los 80 años del Nobel de Gabriela Mistral, proponiendo una lectura contemporánea de su legado desde la música sinfónica.
El proyecto, impulsado por Vibra Clásica y dirigido por Alejandra Urrutia, destaca no solo por su ambición artística, sino también por su dimensión colectiva. Más de 100 músicos, una mezzosoprano solista, un coro ciudadano de 150 voces y coros infantiles de Quilicura y Vicuña dieron forma a una interpretación que mezcla excelencia técnica con participación comunitaria.
La grabación enviada a competencia captura la intensidad del Concierto por la Hermandad, una iniciativa que desde hace años busca acercar la música clásica a nuevos públicos. En escena, la acústica de Estación Mapocho se transformó en un espacio de estándar internacional, con la mezzosoprano Javiera Barrios liderando una interpretación cargada de simbolismo.
Más que una postulación, Raíces y Alas representa un gesto cultural: una obra que conecta territorio, memoria e identidad, proyectando la figura de Mistral hacia nuevas audiencias. Un hito que confirma que la música chilena también puede dialogar en grande con el mundo.
