
Rush es eterno. Ahora que la música progresiva toma nuevos aires, vienen los papás de muchos a demostrar que el tiempo no importa cuando se trata de música. Vuelven los referentes fundacionales del género a recordarnos que el tiempo no importa. Rush es eterno.
Después de años de silencio en el circuito en vivo, Rush confirma su esperado regreso a Chile con un concierto el 17 de enero de 2027 en el Estadio Bicentenario de La Florida. La visita forma parte de la gira Fifty Something, un recorrido especial que celebra más de cinco décadas de historia musical y que también funciona como homenaje a su fallecido baterista Neil Peart.
El regreso tiene un peso simbólico importante. No solo marca el reencuentro con el público chileno tras años de ausencia, sino que también instala una nueva etapa para la banda, liderada por Geddy Lee y Alex Lifeson, quienes han decidido volver a los escenarios reinterpretando su legado con nuevos músicos, entre ellos la destacada baterista Anika Nilles, que se encuentra girando con ellos.
Anika es una música alemana que se dio a conocer con composiciones propias difundidas en plataformas digitales. Su forma de tocar combina precisión, independencia y un uso muy particular del groove, lo que la ha posicionado dentro de la escena fusión y progresiva actual. Su presencia en el entorno de Rush tiene sentido en ese contexto: es una intérprete capaz de enfrentarse a un repertorio exigente con soltura, carácter y una lectura musical muy clara.
No es un misterio que desde fines de los 60 en Canadá, Rush se convirtió en una de las bandas más influyentes del rock progresivo, construyendo una discografía que empujó constantemente los límites del género. Con discos como 2112, Moving Pictures o Permanent Waves, el trío fue moldeando un sonido propio: precisión instrumental, estructuras poco convencionales y letras que iban de la ciencia ficción a ideas más reflexivas sobre el mundo. Con el tiempo, más que seguir una escena, terminaron marcando el camino.
En Chile, se sabe, hay un amor incondicional por el rock, y por el rock progresivo en especial. Su historia con el público ha sido intensa y fiel. Sus visitas anteriores dejaron una huella profunda en distintas generaciones, transformando cada presentación en una experiencia casi ritual e intergeneracional. Por eso, este nuevo concierto no solo se percibe como un espectáculo, sino como un reencuentro cargado de memoria y emoción, especialmente tras la partida de Neil Peart.

La gira Fifty Something ha tenido una respuesta masiva en sus primeras etapas, con fechas agotadas y una convocatoria que confirma la vigencia de Rush incluso en un panorama musical dominado por nuevas tendencias. En vivo, la propuesta promete recorrer distintas etapas de su carrera, con repertorios que podrían variar cada noche, manteniendo el espíritu explorador que siempre definió a la banda.
Más allá de la nostalgia, este regreso también tiene una dimensión emocional. La ausencia de Neil Peart, considerado uno de los bateristas más influyentes de la historia del rock, atraviesa el proyecto. Su legado, tanto musical como lírico, sigue siendo el eje que sostiene esta nueva etapa, transformando cada concierto en un tributo a su figura.
Porque si algo ha demostrado Rush a lo largo de su historia, es que su música no pertenece solo a una época: sigue creciendo, mutando y encontrando nuevas formas de conectar. Y esta vez, ese viaje vuelve a pasar por Santiago.
Rush: FIFTY SOMETHING – South American 2027 Tour
17 de enero de 2027
Estadio Bicentenario de La Florida
Entradas en Ticketmaster
